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martes, 25 de septiembre de 2018

El medicamento y la expertiz del médico tratante

En la entrada anterior comentaba como mi memoria estaba alterada, de lo que ello estaba generando en mí.

No solo el sentirme disminuida, sino también el pensar que la cosa se venía peor, incluso pensar en una demencia.

Lamentablemente yo no supe entender lo que pasaba, de igual manera los médicos tratantes: tanto el psiquiatra que me atiende, como mi médico tratante no supieron ver más allá, o alertarse, o lo más relevante: saber diagnosticar o hacer un análisis de lo que manifestaba.

Realmente fue algo intenso, duró desde febrero, hasta agosto de éste año.

Afortunadamente consultar con mi médico tratante de hace más de 15 años, persona con la que no tenía contacto por las distancias geográficas que hoy nos separan.

Lograr ubicarlo fue bastante complejo, incluso llegué a pensar que hubiese dejado su consulta o peor aun hubiese fallecido.

Finalmente pude encontrarlo, el recibimiento en su consulta fue algo que no esperaba: palabras de admiración hacía mí y lo que he logrado en 15 años de estar fuera de mi país, lejos de mi familia y hasta de mi zona de confort.

Es verdad que creemos que es obvio seguir viviendo y lo que ello ha generado, creado y logrado es casi que “normal”, pero como cuesta ponerlo en su real dimensión, ver que han sido logros, que hemos sido valientes, que a pesar de las dificultades seguimos dando la pelea y de la mejor manera!!! Sus palabras me hicieron llorar, sentir que sí, que era real lo que me decía y que a veces aunque muchos me lo insinuaban, era valiente, capaz y que sabía que muy profundamente yo sabía que era sobreviviente, no de no atentar contra mi vida, sino frente a los cambios que hice en mi vida y todo lo que ello conlleva… para pensar cada uno desde su propia experiencia, eso sugiero humildemente.


Ya entrando en lo que nos convocaba, procedí contarle lo que pasaba… definitivamente los años de trabajo, la experiencia en diferente ámbitos de la psiquiatría: docente en diferente áreas, director de una clínica, director de postgrado de psiquiatría, psiquiatra independiente, y psiquiatra en una clínica psiquiátrica, no son para nada despreciables, son por el contrario lo que hace la GRAN diferencia!!!.

Llegué a su consulta con un papelito que no tenía fin a enumerarle todo lo que me aquejaba y lo que me tenía agobiada,  disminuida y atemorizada.

Me dice: nada de papelito, a ver, a hablar sin ayuda, me quejé pero lo hice. Después de eso una pequeña prueba de memoria, algo de conversación, preguntas básicas de personas, sucesos, fechas, etc.

Comentarle mis medicamentos actuales y dosis, y cosas observadas. Sin mucho esfuerzo me dijo: estás en un episodío mixto, me explicó que pasaba, que lo causaba a nivel fisiológico, a nivel ambiental, me explicó como actuaba cada medicamento. En pocas palabras: me dejó todo como masticado y listico para digerir. Y algo más: no era mi memoria la que fallaba, era un tema de atención causada por un desbalance de los neurotransmisores, que era un síntoma de un episodio mixto: depresión/manía.

Les juro que salí hecha otra, alegre… si alegre, tenía una respuesta, una explicación, un tratamiento!!!. Suena sencillo, pero para mí era lo más de lo más, eso que me tenía tan agobiada tenía un nombre, una solución!!!.

Olvidé decirles que para mis médicos tratantes donde vivo, esto era algo con lo que tenía que acostumbrarme y parte de la enfermedad. Escuché que uno dijo: deja de pensar en lo que eras, en las capacidades que tenías y vive esto que hoy vives…

Para mí fue muy duro escuchar eso y querer vivirlo, seguí adelante pero con un sinsabor inmenso. Soy y he sido una persona inteligente, capaz, asertiva, amplio vocabulario, amante de la lectura, ordenada, de buena memoria y capacidad de raciocinio… y no quiero sonar odiosa pero eso y más.

Cuál fue la solución: adecuar la dosis de un de los medicamentos. Algo tan sencillo como pasar de 50 ml de un medicamento a 100 ml y por descarte tomar un TAC simple y un encefalograma. Un adelante  y un abrazo qu sentí como cariñoso y esperanzador.

Creerán que a los días, creo unos 15 más o menos noté la gran diferencia!!!. Volví a ser yo!!!. Llevaba 6 meses viendo como me deterioraba, teniendo que tratar de disimular ante los extraños para que no notaran mis carencias y poder generar situaciones complejas o de peligro?. Contarle a mis seres más cercanos y queridos que me deterioré y que la cosa iba a pasos agigantados, de ver como ellos tuvieron que hacerse cargo de mí, para que no me atropellara un auto, para que no realizara una mala transacción bancaria, para que no pidiera una cosa, sabiendo que lo que quería era otra en un comercio, tener que explicarme mil veces algo que sabía que era sencillo y que aun así en mi cabeza no cabía y que era imposible descifrar y así mil cosas.

Aquí estoy, con 100 ml de un medicamento y de nuevo bien!!!.

* Que si necesito el medicamento: Sí

* Que si es necesario estar atento a los cambios aunque para los especialistas sean parte de la enfermedad y algo a lo que te debes acostumbrar?: Obvio que sí, no dejar pasar nada por alto, aunque parezca obvio.

* QUE SI LA EXPERTIZ DEL ESPECIALISTA ES IMPORTANTE? SIIIII Y MIL VECES SÍ!!!.
Sé que quienes me tratan no obraron de mala fé, pero por Dios que si necesitaban más recorrido, más capacidad de poner en contexto la cosa, más cuestionarse quizá, no sé como decirlo.

Lo que valoré de todo esto es que tuve la gran posibilidad de ser vista y ayudada por quien hace 15 años me diagnosticó y supo tratar mi caso.

Y lo más importante (aunque no me ayudó mucho en un inicio), es que los médicos que me ven en el país que vivo admitieron que no hubiesen podido detectar que pasaba, que nunca en su  periodo de formación les hablaron sobre lo que sucedía en un episodio mixto, cómo podía manifestarse (obvio reconociendo que cada caso y persona es diferente), finalmente decirme: que bueno que pudo consultar con su médico y para finalizar decir: el doctor que la atendió es una eminencia!!!.

De ahí que una segunda opinión nunca está de más, sobre todo si se puede acceder a ella. Que siempre hay que saber observar y detectar eso que no es propio de tu forma de ser, de tus capacidades. Que nunca está todo por definir, que no todos los especialistas son DIOS-tores como algunos se creen, y que sí, hay errores, pero que de ellos se debe aprender y tener humildad frente a ellos.

Les ha pasado algo así?. Les hace sentido que esto pueda haberles pasado?.

3 comentarios:

  1. Hola, soy bipolar y sigo tu blog, que me sirve de gran ayuda. Me podrías decir el medicamento que te subieron de 50 a 100? Creo que tomamos parecida medicación. Muchas gracias de antemano

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  2. yo tomo quetiapina 50 y lamotrigina 200

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    Respuestas
    1. Mira, me aumentaron de 50 a 100 de quetiapina, fue impresionante el cambio.
      Volví a ser la misma persona capaz, activa, con excelente ortografía y amplio vocabulario etc.
      De Lamictal tomo 150
      Ojalá te sirva el dato y ánimo

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Gracias por leer e igual gracias si dejas un comentario.

El medicamento y la expertiz del médico tratante

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