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miércoles, 29 de abril de 2020

Cómo va la cuarentena?

Esto que van a leer lo escribí creo que a principios de marzo, pero no terminé de escribirlo. Así que aquí va y con algunos agregados,

No paramos de sorprendernos o por lo menos a mí me sucede. 

Cada vez somos testigos que el mundo ya no es el de nuestros abuelos e incluso nuestros padres. Los años corren y cada vez suceden mas cosas, y en su gran mayoría somos los directos causantes.

Cómo me tomó a mí el tema del corona virus?. Pues seré muy sincera, en los meses pasados no le tomé el peso, aunque veía las noticias no me percaté de la seriedad y de los estragos en el mundo.

Ya pasado en tiempo y viendo la cantidad de infectados y como aumentaban en el viejo mundo, la mortandad tan impresionante y sobre todo ver y sentir que cada vez estaba más cerca de nuestro continente.

Aquí en Chile siento que se le prestó mayor atención a fines del mes de febrero y marzo ya fue el mes en que se "empezaron" a tomar medidas. Los casos aumentaban y ya se llamaba a tener algunas restricciones.

Ya hace casi un mes que para mí fue más latente (nota de contextualización de lo que escribí en marzo y ahora ya estamos a fines de abril: esto fue en marzo y hoy ya estamos a 29 de abril), sobre todo al llegar el primer caso a la ciudad en la que vivo, y lo peor es que la persona portadora era consciente de que venía de una zona de riesgo y que él había estado en contacto con infectados y no solo eso, venía en un avión, el segundo caso igual: sabía de su condición, y venía en un bus...

Me pareció una gran irresponsabilidad de parte e ambos, pero a la vez quiero creer que no "sabemos o no queremos saber" que esto no es un simple resfriado. 

Admito también que yo empecé a interiorizarme más de lo que implican los síntomas y el desarrollo de la enfermedad, cuando un médico por la tv describió lo que era vivir con la enfermedad en un caso avanzado, ya conectado a un respirador, los dolores de cuerpo que no era como los que sientes luego de hacer ejercicios después de un largo tiempo de no hacer. El que se siente como si se te fuera el aire y prácticamente sentir que te asfixias,que te cuesta respirar, que no logras movimientos básicos y sencillos sin sentir que no te puedes el cuerpo y otros síntomas... Es del terror de verdad.

Mi "acuartelamiento" como le llamo yo, empezó desde principio de marzo,salí a comprar mis medicamentos, y eso que pensaba solo ir después de los 15 días que se sugirieron de cuarentena, pero mi esposo que está en cuarentena en su trabajo me hizo caer en cuenta que no esperara, que no sabía como iba a estar la cosa para esa fecha y lo peor en caso de que no consiguiera mis remedios (en la ciudad en la que vivo es "normal" que no los traigan o si traen solo hay uno por farmacia).

Salí con mascarilla, al otro día al supermercado a comprar más cosas, ya tenía algunas, pero me dio como una sensación que necesitaba más y tuve que ir.

Aquí retomo el texto:

Recuerdo tener una sensación extraña con respecto a estar en casa y no salir a no ser que fuera "necesario", yo nunca salgo, y si salgo es a cosas puntuales y si se puede hacer con mi esposo mejor para mí porque me lleva y trae en auto, luego pasamos a comer algo y hasta un paseillo se asoma.

Con una amiga que vive el mismo tipo de vida: eternamente en la casa, estuvimos comentando algo que al inicio yo pensaba que solo me pasaba a mí, y era que aunque nunca salía ahora sentía algo extraño... era como la necesidad de salir, como sentirse atrapado... Pues ella vivía lo mismo, y llegamos a la conclusión que nuestra reclusión era VOLUNTARIA, pero ahora a cosa era obligatoria y más que necesaria. Ambas sabíamos que no necesitabamos salir, pero saber que era una obligación como que nos carcomía la cabeza...

A los días tuve mi cita con el psiquiatra, la verdad no era que la "necesitara", pero las recetas eran necesarias sobre todo porque quería tener medicamento de "reserva". La cita por zoom, la cosa fue normal, solo que esta vez lo sentí más cercano, más persona. Hablamos acerca de cómo me sentía, cómo está mi familia (que vive en otro país), las circunstancias particulares del trabajo de mi esposo y eso del sentir extraño por no poder salir aunque esa fuera mi vida en realidad: no salir.

Fue una buena charla, pude comentar acerca del terror que estaba sintiendo en la noches: una cosa horrible: la idea de que se iban a entrar a mi casa, que era tal la situación de cesantía y necesidad, que la gente iba a empezar a entrar a las casas para robar víveres... Para colmo en la casa de atrás de la mía se empezaron a escuchar voces de hombres que nunca escuché allí, y la verdad eso acrecentó mi temor. En esa casa solo se escucha a una señora, a su hija y a su hijo postrado.

Mis días eran sola (como siempre, por el tipo de trabajo de mi esposo), pero ahora este aislamiento, este temor a las voces que nunca oí, la idea que ellos u otras personas pudieran entrar a mi casa me generaron noches de terror, de gritos sin parar, de saber que no estaba sucediendo yo no lograba calmarme. Fue bueno conversarlo, aunque  no solucionara nada. A todo ello yo decidí poner en uno de los lados de mi cama una alarma comunitaria de mi sector (que no tengo idea si funciona), y un cuchillo en mi mesa de noche (algunos lo llaman velador, o nochero). Que si lo voy a usar, no sé, pero por lo menos ya sé que puedo gritar, porque siempre pensé que ante una situación como la que describo pensé me quedaría muda.

Esto se extiende, pero aprovecho porque sé que nadie tiene afán de cortar lo que quiero contar. A estas alturas quiero rescatar: pensé que el psiquiatra me atendería rápido, pero no, se dió el tiempo, o mejor dicho me dió el tiempo y lo agradecí, aunque pensaba: habla rápido que de pronto hay otro paciente después de mí y requiere su hora, pero ahora que lo recuerdo, yo también debí esperar y no desesperé, aunque sí pensé que quizá habían olvidado mi cita.

Que más les cuento, que uno de mis padres precisamente tuvo que ser hospitalizado preciso en estos momentos en los que NADIE quiere asomar sus narices en un centro de salud. Sus signos llamaban la atención: baja saturación, tos, malestar general... No queríamos ni pensar en que estuviera contagiado, y gracias a Dios no lo estaba. 

Contó con un buen equipo médico y con la bendición de que mi hermana y una de mis sobrinas pudieron acompañarlo en su estadía en el hospital, a pesar de no poder/deber hacerlo. Doy gracias a que ellas pudieran acompañarlo y no que estuviera solo, a que ellas son jóvenes y que pueden movilizarse mejor y que se supone que es "menos" probable un contagio. Todo salió bien aunque estuvo sus buenos días hospitalizado y un poco triste, incluso lloró. Es duro saber que tus padres están en edad de riesgo, el querer que no les pase nada!!!

Pasado esto todo bien en general, mi esposo pudo venir a estar unos días conmigo. Aproveché a que me llevara a comprar mis medicamentos y tengo que confesar que nunca en mi vida pensé estar tan contenta de ver el lugar donde los guardo REPLETO, es como ver un tesoro que eso solo tuyo y que no quieres gastar. Me da seguridad saber que tengo mis armas!!!. Que no quiero que se acaben y que cada vez que debo reponer en mi pastillero no quiero ni saber cuantas quedan en las cajas, aunque se que tengo varias cajas que alegran mi "espíritu".




Los días con mi esposo en casa estuvieron bien, gracias a Dios nos llevamos bien, obvio tenemos nuestras diferencias, pero no somos de pelear, de agredirnos de ningún tipo de manera, de ser buen equipo, de ser compañía aunque él vea tv y yo prefiera leer, hacer alguna manualidad, arreglar mis fotos.

Deseo también contar que sin querer queriendo tengo un nuevo "hobbie" que se ha vuelto mi terapia y mi alegría!!! Nunca se me ha dado el cuidado de las plantas, de joven las veía en mi casa y eran lindas pero si al caso las notaba. Recuerdo que cuando mis padres viajaban le decía a mi hermana mayor que no se olvidara de regarlas, y la verdad no se si ella lo recordaba o no, porque yo no jajaja.

Siendo ya casada y dueña de mi propia casa solo tuve una o dos plantas artificiales jajaja,años después quise unas reales pero ninguna duraba ni el mes, y yo empecinada y comprando las más costosas a pesar que mi esposo hacía cara de NOOOO.

Pues bueno, a fines de enero, mi amiga (esa de la que hablaba antes), me contó que estaba germinando semillas de palta o aguacate y me contó de donde sacó la idea y me indicó el IG del chico que lo hacía. Pues me picó el bichito de ir a ver al chico y sobre todo de ver las bellezas de plantas de mi amiga...

Y aquí estoy yo 3 meses después germinando paltos, cebollas, apio, pera, fríjol, girasol, algodón y ni sigo, incluso alguien me dijo que solo falta que germine a mi esposo jajaja.

Todos los días los miro, el espacio se me ha hecho pequeño, ya no tengo recipientes para germinar y he buscado todosssss los frascos que pueda tener en mi casa. Me compré unas plantitas que estaban casi muertas en Sodimac, un bulto gigante de tierra y aprovechando todas las macetas que quedaron de las miles de plantas que pasaron por mi vida y no sobrevivieron jajaja. 

Soy feliz con esta terapia, me sorprendo de lo sabia de la naturaleza y de lo maravilloso que logra un poco de agua!!!. Y aquí es donde pienso: muchas naciones incautaron maquinas y respiradores, mascarillas y trajes de salud y seguridad. Qué va a suceder cuando la guerra sea por la encases de agua???!!!.

Esta terapia es como analgésico a la vena!!!



El lunes mi esposo retornó al trabajo, me ayudó a ampliar el espacio para que las plantas recibieran sol, me ayudó con todo lo que deseaba para lucir algunas de mis manualidades, hizo arreglos, él es una especie de Mac Giver y lo admiro!!!

Él se fue y ha vuelto mi terror nocturno: no quiero dormir, tomo mis pastillas un poco antes porque sé que son como un nocaut, pero a la vez no quisiera cerrar los ojos, tengo que estar alerta aunque no quiero... Y despierto y quiero seguir dormida... como le dije al psiquiatra: haciendo esto de quedarme quieta y entre dormida es como querer enfrentar el día más tarde, y aunque eso no hace que sea más corto, por lo menos me hace un poco "inmune".

Se alargó y quizá haya mil cosas más que contar, pero llego hasta aquí. No importa si esto solo lo leo yo, importa que es mi testimonio de como pasé este año extraño y que tiene al mundo al revés. 

Un abrazo en palabras nunca fue más sincero, por eso les dejo un abrazo!!!  


miércoles, 11 de marzo de 2020

Dolor de cabeza...

De nuevo contando parte de lo que sucede en la vida de un bipolar y de cuántas otras patologías.

Contaré lo que me sucedió hace más de tres meses.

Dentro de los medicamentos que tomo hay uno de gran valor y que gracias a Dios puedo acceder (otro de mis temas es que los genéricos me afectan para mal). Siempre que voy a comprar mi medicamentos y veo sus costos pienso en aquellos que no tienen este privilegio, pienso en su odisea, en todo lo que deben sufrir por no tener acceso a un tratamiento justo.

Bueno, la cosa es que ese medicamento dejaron de traerlo las farmacias, de manera que cuando debía ir a comprarlo me encontraba con que no había, que no sabían una posible fecha para que llegara. Por qué dejaron de traerlo o de traerlo en menor medida? Pues porque precisamente es un producto de poca movimiento por su alto costo, y si no es rentable, para qué traerlo... esa es la filosofía de las farmacias...

A raíz de eso logré tener siempre una caja de respaldo, pero la cosa se hizo más compleja y el medicamento no estaba. Lo hable varias veces con mi médico tratante y él no permitía la opción de buscar algo que lo supliera. Llegué a pensar que recibe algún tipo de compensación por medicarlo (es una práctica muy recurrente y poco ética desde hace muchos años y de la que puedo dar fe: trabajé muchos años con médicos. Este tema lo traté en este post https://simplemente-bp.blogspot.com/2019/09/medicamento-y-beneficios-de-los-medicos.html).

El hecho es que no conseguía el medicamento, y coincidió en que tuvimos unos días de vacaciones y como íbamos en carro fui parando de ciudad en ciudad para ver si lo conseguía, en casi todas las ciudades me encontré que no la había. Al llegar al destino logré conseguirla, pero al regreso le dije al doctor, es hora de cambiarlo y le conté el motivo: tuve que recorrer más de 5.000 kilómetros para conseguir una sola caja!!!.

Accedió a cambiarlo, me dio otro de un menor valor, pero que igual es costoso. Lo compré y empecé a tomarlo el 27 de diciembre, el verano estaba en todo su explendo en la ciudad en la que vivo. Comencé con un dolor insoportable de cabeza, y cuando digo insoportable, es porque lo era: despertaba y me dormía con él. No había pastilla, hielo o descanso que lo quitara o apaciguara. 

Como nos pasa a muchos no le damos color al tema, es decir no lo vemos como algo grave a pesar que llega a incapacitarnos en alguna medida. 

Además pensé debe ser por las altas temperaturas. Si trataba de ayudarme con calefacción el dolor era peor, con ventilador igual, y en calor ni qué decir.

A fines de febrero decidí ir al médico, no se veía una aparente causa, exámenes de laboratorio que no arrojaban nada, o por lo menos nada que lo explicara. Entonces se pensó en una angio tac cerebral... yo ya empezaba a pensar que el organismo me estaba avisando quizá algo mayor, así que inmediatamente me hice el examen (de una altísimo costo... de nuevo pensé en aquellos que no pueden acceder a él).

Resultado NADA... ya llevabamos bastante tiempo hablando con mi doctora acerca de algo que hubiese cambiado en mi entorno, en algún evento físico o de otro tipo, algo, pero nada.

Y llegó la pregunta mágica: algún cambio en medicamento o uno que se haya agregado y dije . Tal desde tal fecha... y oh sorpresa coincidía con el inicio del dolor de cabeza!!!.

Ya para esa parte de la conversación se había planteado la necesidad de ir al neurólogo, pero mi doctora dijo: vamos hacer algo. Suspendamos el nuevo medicamento y regresemos al anterior!!!. Le volví a contar lo del tema de que no lo traían las cadenas de farmacias y menos aun las pequeñas, pero que trataría de conseguirlo y hacer el ensayo...

Nos dimos 15 días para ver la reacción... pero en menos de 15 días el dolor que me traía loca se fue!!!

Es increíble lo que pueden hacer los cambios de medicamentos. En mi caso era el mismo con un excipiente de diferencia. Ya es la segunda vez que me sucede y no había pensado en ello. Yo generalmente me centro más en estar atenta a los cambios de ánimo cuando cambio de medicamentos (por ello siempre aviso a mis cercanos que voy a hacer un cambio de remedios, para que me estén a algún cambio anímico y me lo puedan hacer ver, en caso de que yo no lo note). Ahora sé que no es solo eso, es también a nivel orgánico.

Qué se viene ahora: hablar con el psiquiatra, contarle lo sucedido (ya van casi 8 meses de no visitarlo). Regresar al medicamento anterior y ver cómo diantres lo conseguiré.

Cómo le digo a mis cercanos... salí fina para los medicamentos no solo por sus efectos, sino por sus altos precios, ahora agregaré que parte de mi "finura" es por aquellos que es odisea conseguirlos.

Moraleja y nota mental: No solo fijarme en los cambios de ánimo que puede general el aumento de dosis, cambio de ellos o el tener que tomar otros que "ayuden" a otra patología. Definitivamente nunca se termina de aprender!!!

miércoles, 29 de enero de 2020

Estallido social...

Creo que por primera vez dejo saber que vivo en Chile, aunque no soy chilena de nacimiento, pero sí por opción y decisión. Y por consiguiente todo lo que sea en bienestar o complicado para el país me afecta.

Quizá algunos sepan que desde el mes de octubre del año pasado los chilenos y los que no lo somos decidieron/decidimos alzar la voz y decir NO más!!!.

Las causas de este alzar la voz son infinitas y cada cual muy importante en el ámbito en el que se ve afectada la sociedad en general y también en algunos sectores minoritarios en temas específicos.

Yo "afortunadamente" he tenido un pasar normal, una vida típica clase media a la que nadie le regala nada, a la que ningún beneficio le aplica porque ni está en pobreza, ni está en riqueza.

Todo lo obtenido y logrado y lo que me ofrecieron mis padres fue con esfuerzo, con trabajo: ahorrando, siendo organizados y con la conciencia que hay que aprovechar las oportunidades porque hoy hay y se puede, pero quizá mañana la situación no es la misma y perdiste tiempo y la opción.

Soy de las que piensa que algunas cosas cuando son regaladas o fáciles generan que que algunas personas no se esfuercen, sino que piensen en que es porque debe ser así, porque es obligación, y que eso haga que algunas veces haya menos deseo o interés de lograrlo o conseguirlo invirtiendo ganas, compromiso, esfuerzo (quizá acertada o erradamente lo he podido comprobar en conocidos, amigos, familiares y en diversos temas y situaciones).

Hay cosas que de las que también soy consciente que deben ser cubiertas por un estado que por constitución debe proveer, asegurar, entregar, pero sé que la realidad en nuestros países es otra. Otra canalla y utilizada por algunos para su beneficio e intereses.

Es un tema extenso y que genera polémica, algunas veces disgustos y hasta alejamientos por cuestiones políticas.

Pues para mí este "estallido" ha sido medio ambiguo. Acepto y reconozco las demandas de un pueblo agobiado, pero no puedo entender, justificar, y abalar que la violencia, el atentar contra la propiedad privada y pública, que el abuso de poder, y que mil cosas más sean el medio para...

No puedo entender que algunos manifiesten que toda lucha y más de éste índole debe ser mediante la agresividad, la destrucción, el vandalismo y menos aun aplaudirlo y casi que endiosar a quienes lo efectúan.

Sé que la independencia de nuestros pueblos (y otras situaciones) implicó la caída de muchos, que los sacrificados fueran miles, y que ante entidades grandes y poderosas el diálogo no es la opción, pero aun así me niego a lo que veo, siento, percibo. Algunos dicen: pero es que como tu siempre has tenido todo... Pero es que eres egoísta, pero ya verás cuando se logren las cosas y te veas beneficiada...

Estos meses, sobre todo el de octubre fue de desequilibrio emocional, físico, psíquico. El miedo a la escases, a la violencia, al descontrol fue fuerte, angustiante.

Ir a un supermercado y ver escases en los estantes, filas eternas, más filas para retirar dinero, ver destrozos, quemas y saqueos no es normal, no es sencillo de asimilar. Quizá fueron situaciones maquinadas para generar miedo y que el pueblo se asustara, se echara para atrás... no lo sé, aunque algunas cosas permiten pensarlo y saber que en algunos ámbitos lo fue.

Yo vivo en una ciudad relativamente pequeña y alejada de la capital, pero se sintió y se sigue sintiendo la incertidumbre, se acrecentó la cesantía, los ventanales de los negocios, tiendas, bancos, grandes tiendas y hasta de casas particulares están cubiertas por paneles de metal o madera... Obvio esto no es normal!!!. No es normal acostumbrarse a la desigualdad, pero tampoco es normal acostumbrarse al "cáos".

No es normal tener miedo a salir, a encontrarte con un grupo de encapuchados enfrentándose con la policía, actuando de manera temeraria y sin importar cuál sea el daño colateral. No es deseable que las fuerzas del orden deban actuar de manera tan fuerte, pero a la vez me digo: contra esto no hay de otra. 

No justifico los muertos, los abusados, los mutilados por parte de la ciudadanía, pero me digo: frente al descontrol y la destrucción cómo se puede reaccionar?. 

Por qué generalizar y enjuiciar a una fuerza del orden que está llamada y obligada a eso?. Por qué olvidar que son seres humanos que salen de su casa, dejan a su familia y deben enfrentarse a situaciones complejas y su "misión" es cumplir órdenes?. No creo que alguien se acueste o se levante pensando: hoy voy a mutilar a alguien, hoy voy a causar dolor a alguien, hoy mi deseo es herir.

Insisto no justifico el actuar de parte de ellos, pero tampoco puedo sesgar mi visión, me es imposible y también pienso que muchos de los ciudadanos también deben ser cuestionados, porque hay algunos que tampoco se miden, que su "pasión" los ciega y quizá no les permite ver el alcance de sus actos.

Pasaron los días y fui a mi control con el psiquitra y su primera pregunta fue cómo está?... La de siempre, pero esta vez lo sentí como más atento, como esperando una respuesta lógica, algo puntual... y era así. Las consultas estaban (y siguen estando) llenas con personas con cuadros de angustia, temor, ansiedad. Pues era obvio que a mí el tema me afectó y afecta.

Su comentario fue: mucha gente, sino todos están angustiados, temeroso, estresados. Esto es y ha sido para todos "normal", y no me refiero a normal de algo que es obvio persé, me refiero cuando es lógico que cause reacciones a las personas, sobre todo esas que desestabilizan. 

Le comenté mi opinión, sensación, sentimientos, mis miedos. Su respuesta fue "tranquilizadora", le comenté acerca de un tema en especial y el lo relativizo, debo admitir y así se lo hice saber que fue importante que me aterrizara el tema, aunque sé que no es tan así, pero que para mí en ese momento era necesario!!!.

Ya han pasado 3 meses y las "movilizaciones" continúan, en mi ciudad "pararon" en intensidad gracias a Dios, porque en una de esas marchas "pacíficas" dejaron a 450 familias y otros colindantes sin su fuente laboral!!!. Sin su sustento, sin trabajo, más aun en una ciudad donde prácticamente hay que esperar a que alguien muera, se vaya, o renuncie para que quede un lugar de trabajo libre. Pero como dije pararon en intensidad, pero siguen y se supone que regresarán con fuerza en marzo.

Han pasado 3 meses y no hay voluntad política, no hay avances, no hay luces. 

Solo espero y aunque suene egoísta que todo este "estallido" social no me afecte directamente (aunque ya nos ha afectado a mi esposo y a mí de manera económica por un ingreso que tenemos y que aunque logramos suplir, no sabemos si sea definitivo o no).

Sueno egoísta lo sé!!!  Pero el sentido de supervivencia se apodera de mí...

Algunos dicen que todo es manipulado por los medios, por las autoridades, por los poderosos, por los que tienen el poder económico, pero yo puedo decir que sea así o "no", me afecta, me atemoriza, me angustia y aunque ha bajado su intensidad, es algo que ronda y ya sabemos como son las cosas cuando nos "rondan".

Gracias por leer, mi interés no es causar polémica porque como dije antes, este es un tema para confrontar, para analizar, para exponer ideas e ideales y sobre todo para que al final haya un bien común.

Les dejo una frase muy usada en Chile en los últimos meses:

HASTA QUE LA DIGNIDAD SE HAGA COSTUMBRE...

martes, 8 de octubre de 2019

El Guasón o Joker


Ya sabemos todos que la película el Guasón ha sido una de las más vistas durante esta semana de estreno, y ni qué decir de lo que ha recaudado!!!

Desde que vi los adelantos me dije hay que verla, fui el fin de semana pasado y pues valió la pena, excelente actuación de Joaquín Phoenix, actorazo, y ni qué decir del trasfondo del tema.

Fue inevitable que muchos de los asistentes aplaudiéramos al final de la proyección.

Mientas veía la película pensaba: este hombre sufre de una enfermedad mental, no hay de otra. Pero cuando empezó a reírse y le pasó una tarjeta a una señora indicándole que sufría de una enfermedad, y no era que se burlada confirmé el asunto (llegué a casa y busqué, y si realmente la enfermedad existía y encontré que se le denomina epilepsia gelástica pero también se le conoce como risus sardonicus o enuresis risosa. En otros lugares encontré que se llamaba labilidad emocional, es decir este doloroso trastorno existe).

Estuve muy atenta a su entorno, a su madre, a su tristeza profunda y ese deseo de cumplir sus deseos, pero de verse poco valorado, y lo peor de todo: el saber que a pesar de que era CONSTANTE tanto en el uso de sus medicamentos, como con las visitas a su terapeutas o trabajadora social, eso no valió de nada, el estado, el medio, o lo que sea lo abandonó, lo hizo a un lado, se encargó de hacerlo un ser  INVISIBLE Y AUN MENOS IMPORTANTE, un enfermo sin posibilidad de tratarse a pesar de su deseo y necesidad de hacerlo!!!

Esa es la salud mental que reina en nuestro medio: es poca o nula, y la poca que hay en muchos casos es limitada, casi que mendigada por quienes necesitan atención, cuidado, ayuda, y hasta misericordia.

Siempre, en las mañanas y en las tardes agradezco por mi vida y todo lo que me rodea a todo nivel, y hago una mención especial a la posibilidad de contar con acceso a la salud, a especialistas y sobre todo a los medicamentos que bien sabemos que a veces llegan a ser un lujo o privilegio. Agradezco por estar estable, bien, contar con un excelente entorno familiar y social, y el ser competente no solo a nivel mental, corporal, y espiritualmente.

Ayer leía muchos artículos que comentaba acerca de la película y encontré el siguiente comentario de una señora: “Demuestran la gran pasión por lo violento en la humanidad”.

Pensaba: o la señora no ha visto la película, o no entendió el mismo mensaje que muchos y yo captamos. Quizá pensaba que los que alabábamos la actuación del actor y el contenido de la película hacíamos una apología a la violencia.


Así que le respondí: “Estimada, yo lo vería desde el punto de dar la importancia a la salud mental en nuestros días, y la urgencia de ser diagnosticada y tratada eficientemente”.

Al final la señora me contestó: “interesante sugerencia, gracias, así debe ser…”

Es verdad que la insatisfacción de la sociedad de ciudad Gótica generó una inconformidad y violencia, y que el asesinato de los 3 jóvenes por parte del Guasón hizo que su acción fuera tomada como una especie de bandera para seguir levantándose, pero no se puede ver solo esa arista.

Es necesario ver que el abandono del enfermo mental y su mal manejo por parte del entorno: familia, cercanos y servicio médico y social, pueden generar la pérdida irreparable de un ser humano con deseos, sueños, capacidades y potencialidades.

Todos tenemos derecho a la salud y una calidad de vida decente!!!



martes, 3 de septiembre de 2019

Medicamento y beneficios de los médicos

Hola, ya varios días sin escribir.

Hoy quiero hablar de un tema que es desconocido por algunos, pero sabido por otros. Un asunto callado, asumido y "aceptado".

Hace muchos años trabajé con varios médicos, compartiendo con ellos 5 días a la semana por 8 horas durante muchos años, es imposible no darse cuenta de cómo es su trabajo y como lo usan para beneficios personales.

No es raro que todos de alguna que manera queramos obtener beneficios, pero lo que yo cuestiono es cómo se puede  abusar de ello valiéndose de la salud y los recursos económicos de los pacientes.

Los doctores con los que trabajaba obviamente recibían la visita de los llamados visitadores médicos, quienes le presentan productos, les dejan muestras y a la vez les ofrecen diferentes tipos de beneficios si medican sus productos... pues sí, es así.

Mis jefes recetaban medicamentos a cambio del pago varias cosas: aquí algunas de ellas: inscripciones a seminarios, y no solo eso, los gastos de hospedaje, alimentación, pasajes y etc, tours, y muchas cosas más

Podían a la vez obtener equipos médicos que ellos necesitan para sus consultas particulares, pasajes para temas de descanso y vacaciones, y mil cosas más.

Recuerdo que muchas veces mis jefes me mandaban a mí a los visitadores para que yo les indicara que necesitaba yo en la oficina: en una oportunidad pedí una impresora que obviamente él no compraría, otras veces debía pedía el almuerzo para los estudiantes de postgrado que asistían una vez a la semana, pedía también toda la papelería que sería usada para los seminarios que organizábamos, pedía cosas que necesitaban las esposas de mis jefes o sus hijos... y todo a cambio de qué?. DE QUE MIS JEFES RECETARAN SUS PRODUCTOS.

Recuerdo vívidamente una ocasión en que una visitadora insistío en ser recibida por uno de mis jefes: la idea era darle lo que él quisiera a cambio que él recetara a los bebes recién nacidos y que se encontratan en la UCI neonatal una inyección que en aquella época costaba más de un millón de pesos!!! Qué papá no hace lo que sea por salvar la vida de su pequeño??? Mi jefe no lo pensaba dos veces, indicaba la inyección y el papá vería de dónde salía el dinero... a cambio: mi jefe y su esposa viajaban con todos los gastos pagos de vacaciones, o pedían asistir a congresos en el exterior que ellos no querían pagar, nuevos celulares o equipos tecnológicos, o lo que por esos días quisieran pedir.

Otro de mis jefes quiso montar aparte de su consulta particular,  una especia de empresa que prestaría servicios a otros de sus colegas. La idea era importar unas máquinas de Alemania y venderles el servicio a los otros. Que cómo lo logró? Pues ya saben la respuesta: un laboratorio cumpliría su sueño a cambio de que él medicara sus remedios. Este mismo doctor indicaba cirugías que no eran necesarias para los pacientes, a esa canallada llegaba este infame: abría al paciente y ya, todo en complicidad de otros médicos y el personal de asistencia en cirugía que no podía decir nada, era su trabajo y de ello dependían.

Ejemplos tengo miles, y es por eso que cuando voy a mi psiquiatra siento que estoy siendo abusada. Desde febrero me indicó un nuevo medicamento de un valor elevado y que obviamente no cualquiera puede acceder, yo entendí que quizá era necesario porque había entrado en una manía y era lo que necesitaba en el momento.

A los meses y sin esperarlo mi médico general me preguntó que para que estaba tomando ese remedio, si ya estaba tomando al mismo tiempo uno igual pero de "menor precio" (menor precio entre comillas, pero por lo menos no tan caro)?. Yo le dije que era lo indicado por el psiquiatra.

Salí de la consulta y me puse a indagar, efectivamente eran los mismos compuestos y la misma función, solo que diferente marca y una gran diferencia en el precio!!!

Hace poco tuve cita con el psiquiatra y le comenté que el remedio caro que estaba tomando no lo había podido conseguir, y es cierto, no ha llegado a las droguerías de la ciudad desde hace 2 meses. Yo tengo de reserva 2 cajas, pero no sé que pasará cuando las termine. Él solo me dijo que debía seguir tomándola, que viera dónde la podía conseguir porque era necesaria.

Y aquí vuelvo atrás y recuerdo lo que ví durante años de mis jefes "médicos" y me digo: será que yo estoy siendo "victima" de la misma práctica...

Esta es mi catarsis, es lo que tenemos que vivir muchos y que es lo que nos tocó. Se preguntarán por qué no cambio de doctor?. Pues no lo puedo hacer porque el que tengo es el que me asignaron y cambiarlo sería fácil, pero conseguir otro  una odisea.

Les ha pasado, han sentido que han sido víctimas de esas mala "praxis".  

Por qué no hay ante quién quejarse?. Por qué debemos aguantar esto?. Estamos en las manos de algunos mercaderes de la salud que no les importa lo que firmaron al terminar sus carreras. 

Aquí estamos a su merced!!!

viernes, 21 de junio de 2019

Les ha pasado?

Les ha pasado?

Desde hace un tiempo alguien muy cercano a mí ha tenido que afrontar muchas situaciones que estresarían a cualquiera.

Esa persona siempre ha sido, no sé como definirla... alguien que no se revela ante las injusticias, frente a las situaciones de abuso a las que se ve enfrentado. Se queja y alega contra los abusos del estado de los temas laborales, pero de eso no pasa.

Pues colapsó, no me ha dicho exactamente por qué, pero creo que es un cúmulo de todo: su trabajo es una de las causas más directas, tiene un trabajo de mierda, sin descansos, con compañeros que sin una porquería, y debo admitir que incluso yo soy parte de eso y sé que he sido consciente de eso y no he cambiado...

Entró en un desgano, en un deseo de no querer hacer nada, menos aun las cosas que tanto le gustan. Con insomnio impresionante, su cuerpo pesado y ansioso.

Hace poco se decidió a decirme todo lo que le pasaba, sentí tantas cosas. Me quedé sorprendida de las cosas que dijo y de las cosas que sentía. Esas cosas me asustaron y mucho. No son cosas "normales", me dije aquí pasa algo!!!.

Lo convencí de ir al médico general, quien le dijo: esto se veía venir. Lo remitió a un servicio especial que cubre ciertas enfermedades que son muy recurrentes en el país: depresión. No antes sin hacerlo prometer que seguiría el tratamiento que le indicaran, que no se podía esperar más, que era ahora o después iba a ser más complejo. 

Cuando logré estar sola lloré, me pregunté cómo no me dí cuenta?. Y lo más complejo: es si iba a dar la talla para apoyarlo!!! Llamé a mi mamá y le conté lo sucedido. Me alentó y me dijo que yo era capaz de estar ahí

Me dije: llegó mi hora de apoyar, de dar todo y más de lo que esa persona me ha dado a mí, no solo en la vida cotidiana, sino en mis periodos depresivos y maniacos.

Y aquí estoy fuerte, muy fuerte, colaborando, haciendo lo que espero para mí, sonriendo, dando gusto en las cosas sencillas y complejas.

Animando en la toma del medicamento, en ayudarle con algunas sustancias de medicina alternativa.

Su entorno más cercano, ese que él quiere le ha dado precisamente por estos días un gran disgusto. Un tema que yo siempre le he hice caer en cuenta pero que nunca quizo aceptar, o por lo menos de frente o ante mí (a eso es lo que me refiero cuando más arriba digo yo también soy parte de este colapso). Esas personas durante años ha abusado de lo buena persona que es, tanto que ellos mismos dicen que todos saben que él nunca dice que no y que por eso lo buscan.

Y sí, eso me pasó y estoy viviendo y viendo a la vez como otro que amo lo vive. Siento que el medicamento le ha ayudado, solo espero que sea constante. Hasta ahora parece que viendo lo que vivió supo que es indispensable. Constó que entendiera que el medicamento no actua como una aspirina: a la media hora. No, esto es de semanas, es de tiempo, no es mágico.

Igual hacerle entender que ir al psicólogo no es de locos, que es necesario hablar, buscar, indagar. Ahora mismo es consciente que es importante poder hablar con alguien.

Aquí frente al cañón, creo que lo he hecho bien, que el dolor al escucharlo y mi temor por no dar la talla quedó en eso. 

Les ha pasado?. Pasar de ser el atendido y cuidado a cuidar a alguien con una enfermedad mental?. 

Gracias por leer, la verdad es parte del desahogo.




jueves, 16 de mayo de 2019

Marzo y abril


Fueron dos meses de estar ahí, regresando, dando, ayudando, honrando.

Un sábado al encender el wi-fi de mi celular me encuentro un wapp donde un familiar me pide un favor, lo leí, se lo leí a mi esposo y lloré, y le pregunté que opinaba, él me dijo tu decides pero es el momento de ayudar como lo has dicho.

Uno de mis padres estaba empezando un tratamiento, y el otro debía acompañarlo, mis padres no es que sean personas muy mayores, pero ya se les nota el agotamiento, el cansancio, los años se hicieron presentes y cuesta aceptarlo, a veces lloro de pensar en que mueran: que voy a hacer yo???. Sobre todo si me falta mi mamá: no sé que voy a hacer. Un día (hace poco) le dije: madre si tu te mueres, me vienes a llevar rápido, porque yo no sé que haría sin ti. Ella siempre ha sido la mujer más fuerte que he conocido, me respondió: seguir viviendo. Sé que sabe que soy débil, pero sé que nunca me diría algo que me bajoneara, que me hiciera sentir que no soy capaz (lo escribo y lloro, no puedo evitarlo).

Llamé a quien me mandó el mensaje, le pregunté si la cosa estaba muy grave, (valga la pena anotar que yo estaba al tanto de la enfermedad, del tratamiento a seguir, y estaba constantemente llamando para preguntar acerca del proceso, ofreciendo mi ayuda económica y obviamente mi presencia si era necesario).

El tema no estaba grave, pero si a mi madre le estaba tocando pesado y lo que menos queremos es que ella también se enferme.
Compré pasajes rápido y estaba viajando en menos de dos días, llegando de sorpresa y observando como mis padres se sorprendían pero a la vez se alegraban.

Empecé a acompañar a la terapia, a levantarme muy temprano, a ayudar en lo que más pudiera… desde que fui diagnosticada como BP se hizo importante mantener una higiene del sueño y pensé en que tenía que dormir, que era necesario mantenerme estable, no era la idea ir a ser una carga más.

Pues hoy puede decir ya de regreso en mi casa hace 10 días que lo logré, que a pesar de las pocas horas de sueño, de la exigencia física me mantuve invicta!!! Los últimos días ya se notaba mi cansancio, la necesidad de dormir.

Hubo un día en que no me dormí temprano y al otro día amanecí insoportableeeee, lo interesante es que el día anterior varios me dijeron: no  te trasnoches… y yo dije sí, ya saben cómo me pongo jajaja, que feo decirlo pero es como el dicho: “para que me invitan, si saben cómo me pongo” jajaja.

El trasnocho valía la pena, la persona que llegaba esa noche merecía que la esperáramos despiertos. Al otro día mi yo insoportable se hacía presente, pero  no caí en cuenta. Lo “chistoso” es que una sobrina me pregunta: no dormiste bien, cierto???. Y yo sí, no dormí bien, me faltó sueño,. Me dice: se nota… jaja me reí y caí en cuenta que estaba tan insoportable como me sentía. Me dije a mi misma: mantente lo más calladita posible, no se te salga algo desagradable. Y estuve bien hasta que en la tarde me dio por hablar de alguien que saca lo peor de mí, y ahí se me salieron mil cosas desagradables, muchasssss, no paré, y aunque veía que alguien que no me conoce mucho me observaba así como “y esta???”, yo me daba cuenta que dije cosas bien desagradables, pero seguía.

Que tenaz es eso de darte cuenta de que la estás embarrando y sigues.

Menos mal que ya quedaban pocos días por irme, aunque siempre que regreso no puedo evitar llorar, sentir que pude ayudar más, que me necesitan. Y es que soy de las personas que creen que a los padres hay que amarlos, pero sobre todo honrarlos en vida.

Que sepan que hicieron de ti una persona de bien, una persona agradecida, una persona que vale la pena. Mis padres fueron definitivos hace más de quince años cuando tuve mi primera y gran depresión, no sé que hubiera sido sin su apoyo y el del resto de la familia, no solo entonces, sino hasta ahora.

Regresé bien a mi casa, con el dolor de no seguir ayudando, pero con tranquilidad que mi cuerpo y mente dieron la talla, se comportaron, se mantuvieron y sobre todo no me defraudaron. Durmiendo hasta pasadas las 10:00 a.m.

Desde que me diagnosticaron descubrí que las situaciones de stress y exigencia me ponen mal, exacerban mi ser, se ponen alerta y muchas veces no dan lo mejor de mí,  sacan a la persona agresiva, ofensiva que está alerta para que “el mundo no le gane, no se la lleve por delante”. Siempre he sido despierta, no me la ganan fácilmente, siempre soy pilar, la que saca la cara, la que soluciono las cosas, pero ya no calmada como antes, sino desmedida, con palabras ofensivas y muy desagradable, y lo peor, con la gente que amo y que no sé cómo me soporta.

En los próximos días se viene unos días que ya sé son de generar estar alerta y atenta para que otros no la embarren… espero no ser yo la que saque la cosa adelante, pero sin ofender, sin embarrarla.

Ya se siente el cambio de estación y yo aquí, tres meses sin ver al psiquiatra, no siento que lo necesite, esperaré un mes más.

Estos días he encontrado más blogs de bipolares, me he pegado en la lectura, es interesante conocer a otros que viven, sienten, y piensan como tu, y leer a otros que quizá la pasan peor que tu, siempre hay alguien mejor y peor que tu y aunque no es consuelo, si te hace sentir no tan anormal…

Gracias por leer.

Cómo va la cuarentena?

Esto que van a leer lo escribí creo que a principios de marzo, pero no terminé de escribirlo. Así que aquí va y con algunos agregados, No...